El lunes es el día más odiado de la semana, porque significa tener que dejar tu cama y hacerte cargo de las responsabilidades de la vida adulta. Hay que ir al banco, pagar las cuentas, hacer compras, trabajar, estudiar y pare de contar. Pero, ¿qué pasa si te digo que puedes crear una fórmula que te ayude a sobre llevar la situación semana a semana?

Se trata del “Anti lunes”. Eso que te hace feliz un fin de semana, un viernes por la tarde o un instante de tu hora de descanso. Enfocar tu energía en lo que sí te gusta, podría significar la diferencia en cómo comienzas tu semana. Aquí te dejo varias ideas:

  1. Comienza por lo más difícil: sí, ya sé, es medio contradictorio, pero quizás eres de las personas que necesita tener todo listo antes del viernes y quedarse con la tranquilidad de que el lunes ya hiciste eso que no querías hacer y que tenías tanto tiempo postergando, podría hacer que tu semana este cargada de menos estrés. Eso sí, hay que hacerlo con calma.
  2. Tomate tu tiempo: si necesitas arrancar la semana con calma, levantarte y desayunar, mirar una serie, noticias, ordenar tu área de trabajo, tus ideas, etc., toma tiempo, muchas veces es abrumadora la cantidad de info y requiere ir un paso a la vez.
  3. Pon tu ritmo: típico que llegamos y están todos corriendo tanto, que nos ponemos al mismo nivel. Sin siquiera pensar que quizás esa persona está ocupada en otras tareas o no le interesa crear un “Anti lunes”.
  4. Si no quieres hacer algo, no lo hagas: la parte que a todos nos gusta. Esto es bueno en la medida justa, porque si sabes que tienes tareas que puedes desplegar durante la semana, concéntrate en aquello que necesitas terminar inmediatamente.
  5. Bye a las dietas, el gym y lo que implique incomodidad para ti: por supuesto que si eres amante del fitness, esto no aplica, pero si podemos llevarlo a otros aspectos. Estamos acostumbrados a que el lunes comenzamos todo o retomamos eso que “nos hace falta terminar”. Pues, si usted odia los lunes, estas son las razones que lo hacen peor. Ve al gym otro día, pauta esa reunión para el miércoles, comienza la dieta el martes. Si estás comprometido con lo que sea que quieras hacer, lo vas a hacer sin mirar el día.
  6. Has “eso” que te gusta: ¿bailas, cantas, haces teatro? Agendalo los lunes, porque arrancar la semana haciendo lo que te gusta, te va a dar un boost de energía genial para llegar inspirado al trabajo.

Si hay algo que determiné hace mucho en mi vida, es que los lunes no me amargo. Porque sí, es difícil arrancar. Más cuando sabes que tienes “tanto” por hacer. De a poco, he ido limpiando mi agenda de los lunes para hacerla más ligera y dedicarme exclusivamente a cosas necesarias, que no me torturen y que no afecte el ritmo de vida que tengo.

Yo, por ejemplo, los lunes no voy al gimnasio, no comienzo dietas y procuro no comprometerme con nadie que no sea yo. Me enfoco en las tareas que no quiero hacer como: organizarme y hacer trámites. Son situaciones que a mi me generan terror, pero que ya a partir de ellas, puedo manejar mucho mejor y sentirme desahogado de que no tengo que hacer más que mi trabajo el resto de la semana; con ese orden voy distribuyendo las prioridades por día y puedo no matarme de trabajo desde el lunes.

La fórmula para sobre llevar los lunes la tienes tú, ¿cuál es?