¿Te pasa que tienes miles de ideas y no sabes cómo dar el paso para llevarlas a cabo? ¿Quieres tener un buen feed de Instagram, pero no sabes cómo obtener la foto perfecta para comunicar lo que quieres? ¿Tienes proyectos en mente, pero no sabes por dónde comenzar? Si alguna de estas preguntas te pusieron a pensar, entonces llegaste al lugar adecuado.

Organizar tus ideas es solo el primer paso para desarrollarlas. ¿Cómo sabes lo que tienes en tu closet, si primero no lo ordenas? Si hay algo de lo que fui víctima en el proceso de construcción de esta web, fue el desorden de ideas en mi cabeza. Estos son los tips que a mi me funcionaron:

1. Escribe

Escribir se ha hecho una tarea cada vez menos recurrente. Porque todo lo anotamos en el celular, pero no es lo mismo. Tu cerebro no lo capta de la misma forma, el aprendizaje es distinto y por lo tanto, la atención se desvía hacia otro lugar.

Escribe lo que se te ocurra. Pon todas tus ideas, una buena forma de organizarlas, después de estar escritas, es usando post its, haciendo listas o en un pizarrón. Así podrás ver el panorama general de lo que tienes en la cabeza.

2. Descarta lo que no sirve

Si esta idea que tienes es imposible (creo fielmente en que nada lo es), sácala del panorama. Ponla en stand-by, porque en algún momento servirá. Quizás tiempo después encaje en un grupo de ideas distinto o la leas y digas: “¿qué flashee cuando pensé esto?” Suele pasar.

Si no funciona en este momento, no sigas golpeándote frente a la misma pared. Para los apasionados como yo, despegarse de sus ideas es difícil, pero es el paso necesario para avanzar. Pasa la página.

3. Agrupa

Al tener ese panorama al frente, habrás entendido que las ideas se complementan unas con otras. Es importante a esta altura que tu meta esté clara, sin esto no podrás concretar ninguna de las ideas que te lleven a ella.

Quizás esa imagen de Instagram que quieres postear, es el resultado de una investigación, una serie de entrevistas, un texto, una sesión de fotos y edición. Entonces, para llegar a ella ¿qué tienes que hacer? ¿cómo lo haces? Agrupa tus ideas y verás como de a poco se materializa.

4. Elabora un plan de acción

¿Suena complicado? No lo es. El plan de acción es aquello que te va a llevar a ejecutar lo que sueñas. 

Una vez agrupadas las ideas, puedes empezar a hacer pequeñas tareas que se orienten a la ejecución de cada una. A mi me gusta empezar por lo más difícil, así no hay excusas. Hacer un listado diario, semanal o mensual. Usar una agenda, post its, recordatorios en el celular o mapas mentales (concept board es una buena herramienta, también está Trello, una app).

Basta de pendientes, llegó la hora de la acción. 

6. Ejecuta

Quieres que tus sueños se cumplan, pero no te van a llegar del cielo. Tienes que trabajar por ellos. Es un proceso lento, pero seguro. Aunque a veces no es tan lento, porque somos nosotros los que nos detenemos con ideas de: “qué fastidio, no quiero hoy”, “pero es muy difícil”, “es imposible”, “no sé cómo hacerlo”. Aquí entra en juego tu voluntad, disciplina y organización.

Levántate y ve por ello. Lo vas a conseguir. Con constancia y dedicación, todo se puede.

7. Apóyate en gente que sume

Para mi este paso es fundamental. Cuando elaboras un proyecto o quieres llevar a cabo ideas, es importante estar rodeado (o no) de personas que sumen a esa gestión. Dirás: “qué interesado”. El interés es algo que está en todos nosotros y no podemos negarlo, esto no significa usar a las personas para llegar a tu fin y luego descartarlas. Tú decides con quién y para qué, pero el interés puede ser desde un consejo, una mano amiga, una crítica o también una birra. A veces uno lo necesita.

Si necesitas una mano en algunas cosas, baja la guardia y pide ayuda. Está bien no poder con todo. De ahí nacen los grandes equipos.