Una piel grasa es aquella que, por exceso de sebo, está todo el tiempo (o la mayoría) grasosa, con granos, poros abiertos, puntos negros, etc. Para quienes tienen este tipo de piel, sufren con pruebas de cientos de productos, suelen tener pelo graso también y lidian además con manchas en la piel a raíz de los granos.

Aquí vas a aprender cómo darle un cuidado adecuado.

1. No usar jabón corporal

El error número uno: “Me recetaron el jabón Dove para limpiarme la cara. Ehm, no. Los jabones corporales no están diseñados para el rostro (por eso hay productos para cada cosa). Quizás las primeras dos semanas tengas una piel divina, porque los compuestos barren todo, pero a la piel le hace bien producir sebo (en la medida justa), tiene bacterias que son necesarias para mantenerla saludable, etc., entonces barrer todo no está tan bueno.

Al usar estos productos, conseguirás el efecto contrario al que quieres: obstrucción de poros, que generan puntos negros y granos; exceso de sebo durante el día (ya que la piel, al ver que no tiene sebo, porque se barrió todo, va a producir más), es decir, mayor grasitud y deshidratación (sí, el jabón corporal deshidrata también).

2. Gel de limpieza

Cuando te decía de no usar jabón corporal, es porque hay productos específicos para el rostro y a su vez, para cada tipo de piel. Los productos con ácido salicílico (no te asustes, porque no te va a quemar por ser un ácido) son los mejores amigos de la piel grasa.

Yo te recomiendo un gel de limpieza con este componente. En la variedad de marcas que haya, vas a poder encontrar más de uno. Desde los más baratos hasta los más caros. Aplícalo en la mañana y en la noche, sin falta, todos los días. Estos productos no son abrasivos a las pieles grasas (si lo llega a usar una piel seca, quizás sí).

Así como te bañas y te lavas abajo, arriba también. Tenlo en la ducha para que no se te olvide.

3. Usa tónico astringente

El tónico astrigente es ese líquido que nadie sabe para qué se usa. Te la pongo fácil: es el toque final de la limpieza. Todo lo que no eliminó el gel de limpieza, este lo hará. Ojo, porque hay varios tipos de tónico. No lo veas como un agregado, es tan importante como el paso anterior y el siguiente. Además, para una piel de este tipo, es como agregar limón a una milanesa: le corta la grasa.

4. Hidratación ligera

Sí, es necesario hidratar. No es lo mismo tener una piel grasa, que una piel luminosa. Tampoco una piel grasa, está correctamente hidratada. No solo hablo de usar cremas, también de tomar agua de forma regular. La piel es el reflejo de lo que comemos y tomamos.

“Ay, pero no me gusta el pegote en la piel. Por eso no uso cremas”. Desde las líneas comerciales, hasta las dermocosméticas, tienen hidratación ligera para estos tipos de piel. Le dan el toque necesario para aumentar o mantener el agua en la piel, sin generar grasitud, cerrando poros y haciéndolas lucir mejor.

5. Protección solar

“Yo no tomo sol”. Creo que el Sol pasó a ser uno de tantos factores que afectan a nuestra piel. No hay que tirarse frente a él para que te afecte. Las luces ultravioletas, los rayos infrarrojos y los radicales libres están haciendo una fiesta en tu piel y tú no lo sabes.

Al usar un protector solar a base de agua u oil free (libre de aceites), vas a mantener el aspecto mate y prevendrás manchas. Además, prevendrás los efectos de la polución (que también obstruye poros, saca granitos, manchas, puntos negros, envejece, etc.).

6. Exfoliación

Este paso es importante, pero no se debe abusar de él. Exfoliarse una o máximo dos (2) veces por semana, además de ser una técnica de limpieza profunda, relaja, desintoxica y hace que la sangre circule mejor. Si te exfolias, vas a notar grandes cambios en tu piel.

He visto que hay exfoliantes de “uso diario”. Puede que no veas efectos secundarios de inmediato, pero a largo plazo sí pueden generar sensibilidad, resequedad, deshidratación, paspaduras, entre otros.

Lo ideal es hacer de esto un hábito. Hay personas que se cuidan solo en verano, porque es cuando mas sebo produce la piel, el sol afecta directamente, etc. Pero el cuidado de la piel es una tarea diaria con la que debemos cumplir para toda la vida. Te aseguro que de 10 a 15 años, agradecerás haberlo hecho.