Este es el tipo de piel más común entre todos nosotros. Algunos piensan que tienen la piel grasa, otros que la tienen seca, pero la realidad es que es una combinación de ambas que depende en gran parte de tu alimentación, hidratación y limpieza diaria.

Al ser la más común y tener variantes, hay cantidad de productos que nos pueden servir. Las marcas, las dejo a tu criterio, los pasos para cuidarla son estos:

1. Limpieza diaria

Es imprescindible que día y noche limpies tu piel de manera adecuada. Hay geles que resultan agresivos por ser diseñados para pieles grasas, entonces yo te recomiendo que pruebes con varios hasta dar con el que tenga lo justo de ácido salicílico como para no secarte la piel, pero si mantenerla limpia y matificada.

2. Hidratación

Lo primordial es tomar agua durante el día, es la mejor forma de hidratar cualquier tipo de piel. En las pieles mixtas, la hidratación recomendable es ligera. Pudiese llegar a existir una tendencia más seca en tu piel, dependiendo de la temporada, los factores bajo los que vivas o trabajes. Es importante antes de cumplir con este paso que escuches a tu piel: ¿te tira la piel después de bañarte? ¿solo en las mejillas o también en la frente y nariz?

Cuando esto sucede quiere decir que tu piel, a pesar de tener esta hidratación, necesita un poco más de humectación. Entonces, podrás saber si lo que le conviene a tu piel es algo en textura gel/crema (para pieles mixtas a grasas) o en textura ligera (mixta a seca).

Si no conoces la diferencia entre humectación e hidratación, aquí te la explico

3. Tonifica tu piel

El tónico es un paso importante en la limpieza y que no todos cumplen. Para estos tipos de piel puede ser astringente o equilibrante. El astringente suelo usarlo en épocas como verano, en la cual transpiro un poco más y hay más probabilidades de que se genere grasitud. Durante el invierno, mi piel suele secarse, además de la temporada, el agua caliente todos los días también la deshidrata, entonces uso algún equilibrante para no perjudicar a mi piel.

4. Protección UVA/UVB

Importante en cualquier temporada y ocasión. La protección de los rayos UVA/UVB también ayuda contra los infrarrojos y radicales libres. No porque en invierno haya nubes en el cielo, no pasan a través de ellas. Está en el ambiente y no lo vemos, y tampoco viene solo del Sol, sino de nuestros celulares, computadoras, microondas, heladera, los focos del techo y de la calle.

Para este tipo de piel es recomendable un protector ultra ligero, a base de agua u oil free (libre de aceites). Toma en cuenta los datos de la hidrtación y humectación en este caso también, porque existen según el tipo de piel.

5. Exfoliación

La exfoliación es mi parte favorita de las rutinas de belleza. Porque siento que estoy dándole limpieza hasta lo más profundo de mi piel, pero no es un paso que debamos aplicar a menudo.

Cuando tienes piel mixta, solo deberás exfoliarte, a lo sumo, dos veces por semana. Yo te recomendaría incluso una cada 15 días. Porque no es una piel tan grasa, que necesite barrer demasiado y que además, en zonas secas puede verse lastimada por la exfoliación. Ojo con esto, es importante.

Porque te des más duro y lo hagas más veces, no vas a obtener mejores resultados. Trata a tu piel con cariño.

6. Mascarillas

Las mascarillas son un tema particular, porque hay de muchos tipos. Según como esté tu piel, puedo recomendarte de arcilla (para matificar, si está con mucha grasitud) o de tela (para tonificar, hidratar y humectar, si está más seca o normal).

Este paso, como el anterior, no es algo que debas aplicar muy a menudo. Con dos dosis de esto (si eres muy fan) a la semana, es más que suficiente (teniendo en cuenta también que tienes una rutina de limpieza habitual). Si eres de los que se lanza mascarillas en la cara, sin siquiera lavársela o saber qué tipo de piel tiene, estás desperdiciando tu dinero y tiempo en algo que quizás no vayas a ver resultados.