Para darle un cuidado adecuado, es necesario saber cuál es tu tipo de piel. Existen 3 tipos de piel, que no tienen nada que ver con la el cuerpo, con características y rutinas distintas. No muchos saben que los empaques están diseñados con ciertos colores, para ser identificados por el usuario de una manera más fácil. 

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Piel grasa

Tiene tendencia al acné y brillosidad en gran parte del rostro (no tiene que ver con la hidratación, si con la producción de sebo). Es común verla en personas que tienen cabello graso, alimentación poco balanceada y limpieza. Los poros son visibles a km de distancia.

Los empaques normalmente son de color naranja o verde. El cuidado de este tipo de piel debe ser recurrente, ya que siempre están produciendo sebo y eso es lo que genera granos, puntos negros, brillosidad, etc. Mira estas recomendaciones que te doy para que la cuides.

Piel mixta

Es el tipo más común. La mayoría de las personas tenemos este tipo de piel. Se caracteriza por producir sebo en la zona T de la cara (frente, nariz, mentón). Dentro de esta puede haber una tendencia más hacia seca (cuando se te resecan las mejillas, pero el resto tiene grasitud) y más hacia grasa (cuando es el efecto contrario: abarca zonas de las mejillas, pero no llega a ser todo el rostro).

El empaque suele ser celeste o verde, para los productos de este tipo de piel. Con limpieza e hidratación ligera, tus problemas desaparecerán. Aprende una rutina diaria para mantener tu piel haciendo click aquí.

Piel seca

Se confunde normalmente con un tipo de piel deshidratada, pero realmente hace referencia a la falta de nutrientes en la piel. Cuando una piel es seca, tiene los poros muy cerrados, puede tender a la sensibilidad y enrojecimiento. Se siente tirante y a veces se descascara.

Azul y rosa son los colores que envuelven a productos para este tipo de piel, que tienen características humectantes. Pero, ¡cuidado! deberás quererla suavemente, para no lastimarte.

Para conocer la diferencia entre hidratación y humectación, haz click aquí.

Sí, puedes tener cualquiera de estos tres tipos de piel y no es algo que puedas elegir. Es algo que está en tu anatomía y que el cuidado debe ser especifico para cada una de ellas.

Mírate al espejo y testea un poco sobre tu piel. Recuerda, lo que le funciona a tu mamá (que seguramente necesita más nutrientes en la piel que tú, porque se van perdiendo con la edad), no significa que a tu piel le siente bien; lo mismo cuando se trata de amigos/as, familiares, etc., que te recomiendan un producto que a ellos les sienta bien.