Hay algo de lo que no sabemos mucho porque las grandes marcas de cosmética no nos comunican, son los radicales libres. Estos amigos imperceptibles a la vista que nos hacen envejecer y perder propiedades de la piel, sin darnos cuenta.

¿Qué son?

Un radical libre puede ser algo generado dentro de nosotros, a través del estrés, mala alimentación, deshidratación, etc., pero también recibido constantemente por la radiación, contaminación y otros factores externos. Son sustancias que oxidan las células y el ADN de nuestro cuerpo, a pesar de que sí, el oxígeno es vital para nosotros.

Para irnos a lo científico, son moléculas que perdieron electrones y buscan remplazarlos con los que están dentro de nosotros.

¿Qué causan?

  • Alteraciones en nuestro ADN.
  • Envejecimiento.
  • Cáncer.
  • Aumentan el colesterol malo.
  • Diabetes.

Son muchas las consecuencias que tienen sobre nosotros y que no son perceptibles ni a nuestros ojos, ni de manera inmediata. Por eso el envejecimiento prematuro y opacidad en la piel, por mencionar algo que notamos sin ser una enfermedad severa. Pensemos que son agujas que penetran nuestra piel y no paran hasta llegar al fondo.

¿Cómo los combato?

Lo natural siempre es la mejor opción. Recomiendo una alimentación balanceada, con muchos antioxidantes (frutas y carnes), ya que es la mejor manera de depurar nuestro cuerpo de esta y otras toxinas.

Si nos vamos a lo cosmético, es recomendable usar productos con Vitamina A, C y Q10. Estos están dentro de nuestra piel y ayudan a reemplazar o detener la oxidación que ocasionan estos pequeños enemigos. El protector solar y el agua termal diariamente, también ayudan a detenerlos.