Emprender no es tarea fácil. Si esta idea está rondando tu cabeza quizás es porque tu trabajo no te llena, estás buscando dedicarte a algo diferente o quieres probar eso que tienes tanto tiempo planeado ser o hacer. Lo primero que tienes que saber es que el momento es ahora. Puede que las cosas salgan mal, pero también puede que salgan muy bien. Yo prefiero confiar en este último.

Lamentablemente, no hay un momento indicado para emprender. Sin importar cuanto esperes, nunca vas a tener la experiencia, el dinero o la seguridad suficiente para hacerlo. Sin embargo, la tecnología ha abierto nuevas oportunidades y con estos 7 ítems, te darás cuenta de que puedes emprender lo que quieras:

1. Sal de tu zona de confort

Uy, que difícil puede ser, ¿no? Creo que es el primer paso, pero definitivamente, el mejor. Fuera de la zona de confort, ocurren toda la magia. Cosas maravillosas happen there. Además, creo que la lección mas grande que te deja ese lugar es: confía en ti. Solo tu puedes ayudarte a avanzar en cualquier aspecto de tu vida.

2. Dos preguntas: ¿qué quieres y para qué eres bueno/a?

Yo soy de los que dice que si haces lo que te gusta, vas a ser bueno/a en ello y por consecuencia, te irá bien. Vas a poder vivir de ello. No estamos educados/as para creer que vamos a tener éxito, porque “eso es para la gente que tiene suerte”. Entonces, es importante que te fijes un propósito en el que seas bueno/a y lo vas a proyectar con naturalidad, quienes te rodeen lo van a notar. Pero, sobre todo, tú te vas a dar cuenta de qué estás hecho.

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3. Infórmate e innova

El aprendizaje tiene que ser una constante. Cuando descubras ese propósito que tanto quieres realizar, no importa si lo harás eternamente, por este momento es eso. Averigua cómo llegar a él, qué tienes que hacer, qué tienes que saber y comienza a investigar. Cuando sientas que estás bien con lo que haces/sabes, averigua algo más. Aprende algo nuevo todos los días. Esa es la mejor forma de innovar en tu emprendimiento. Hay miles de formas de hacer las cosas, que quizás ni imaginamos.

4. Fija objetivos

Esto te ayudará a organizarte y evaluar los resultados, por pequeños que sean, son valiosos. Fijarte un objetivo (o varios), es lo que te ayudará a organizarte diariamente e ir de a poco, materializando tus sueños/proyectos/emprendimientos. Haz listas con esos objetivos, decóralos, adórnalos, convérsalos con tu equipo y pon manos a la obra. Que no quede en el papel, ni en la mente.

5. Crea un equipo sinérgico

Pueden ser colegas, amigos, emprendedores o familiares. Lo importante es que sean personas que quieran crecer, tengan iniciativa y disposición para ayudarte en lo que necesites. No solo trabajo, muchas veces necesitarás alguien con quien hablar sobre tus ideas, sentimientos o problemas. Esa gente linda que te alinea los cables y te dice: dale, que tú puedes.

6. Confía en ti

En tu camino vas a conseguir de todo: lo mejor y lo peor. Lo más importante es que todos los días, no importa qué pase, recuerdes cuál es tu propósito. Incluso si no está todo bien, si hubo algún problema o estás cansado/a. Todo está bien mientras tú estés convencido/a de que hiciste algo con tu propósito.

7. Ejecuta y materializa

La mayoría nos quedamos estancados/as aquí. Pero, aunque no lo creas, si todo el trabajo anterior está hecho, esto es pan comido. Es llevar a cabo el plan y esperar a ver qué pasa. Hay que observar con mucha paciencia, porque al principio es lento, pero es imprescindible disfrutarlo. Los altos y bajos existen en la vida, emprender es una aventura que comienza y termina cuando tú lo decidas. Si decidiste llevarte a este momento, disfrútalo, aplaude, celebra. Estás viviendo la vida que tú mismo/a planeaste.

No puedes tener el control de todo, si ya hiciste tu parte, hay que esperar a que la otra responda. Si quieres aprender más sobre cómo ejecutar tus ideas, haz click aquí