¿Sabías que tus ideas, por muy locas que sean, pueden ser un excelente negocio? La creatividad es una herramienta fundamental y muchas veces la dejamos de lado, porque nos da fastidio explorar, creemos que no vamos a lograr nada con “sueños” y terminamos frustrándonos. Sin embargo, yo quiero demostrarte que puedes tomar todas esas ideas y convertirlas en algo útil.

1. Identifica una problemática

Muchas veces son situaciones que nos suceden al día a día y que pensamos que alguien, algún día, va a cambiar las cosas, pero muy pocas veces pensamos: “¿qué tal si creo algo para combatir esto?”. No hay que ser un genio para recomendar servicios o productos que puedan ayudar a mejorar la calidad de vida de otras personas, desde la experiencia propia. Te lo aseguro, no eres la única persona que tiene “ese problema”, llamemosle: generar empatía. Así podrás atacar directamente las necesidades de ese público.

2. Define tu público

Este paso suele ser complicado, porque nos concentramos en lo que puede gustarle al cliente y no en lo que no. Es eso lo que hay que escuchar para hacer algo diferente. Al identificar el problema que tiene tu público, comienzas a descartar lo que es obvio o ya está resuelto.

3. Fomenta tu creatividad

Hay ideas de negocio que surgen en la ducha, en la almohada o en el parque. Hay otras que hay que generar de la nada y si estamos cortos de creatividad, podemos pasar un muy mal rato. De tanto trabajo a veces el proceso creativo queda en el mismo escalón, y la idea es ir pa’rriba, ¿no? Entonces tomate el tiempo para que esa idea que tienes que generar, de sus frutos. A veces toma horas, otras días o meses.

4. Encuentra soluciones

¿Recuerdas la problemática? Bueno, ahora hay que solucionarla a tu manera. La creatividad se manifiesta de formas distintas, es decir, nadie va a hacer las cosas como las harás tú. Nadie sabe cómo se ven tus ideas, solo tú. Entonces, llévalas a cabo, soluciona eso que tanto te molesta, ¡vamos!

5. Identifica los beneficios y expresalos

¿Cómo tu solución va a cambiar la problemática? Destaca lo mejor, adórnalo y lo más importante: créetelo. Cuando la tengas, pruebala, llevala a cabo en tu día a día, descubre qué la hace diferente. Así es que realmente vas a poder decir: FUNCIONA. Después, podrás expresarlo a todos, como cuando te recomiendan que veas una película, pruebes una comida o vayas a algún sitio.

Las ideas de negocio están. Todo puede ser una idea de negocio. Depende de nosotros llevarla a cabo.